Domingo 4 de enero

La hermosa creación de Dios

Considerad los lirios… ( v. 27


La escritura de hoy: Lucas 12:22-31 John Blase  escribe:

Para un padre, la muerte de un hijo es devastadora. Pero perder dos hijos... ¡inimaginable! Sin embargo, esa fue la experiencia del músico, escritor y actor Nick Cave. En 2015, su hijo de quince años cayó de un acantilado y murió. Años después, su hijo mayor también murió. Ante una pérdida tan abrumadora, ¿cómo lograron Cave y su esposa seguir adelante? ¿Cómo lo harías tú?

Cave intentó buscar consuelo en el mundo que lo rodeaba. «El mundo tiene la audacia de seguir siendo hermoso […] en tiempos de profundo sufrimiento. Así veía yo el mundo —dijo—; seguía adelante, sistemáticamente espléndido».

Jesús habló de esa belleza y la vio como lo que realmente es: la creación de Dios. Sus célebres palabras en Lucas 12, «considerad los lirios» (v. 27), no ignoran la realidad del sufrimiento en nuestras vidas. De hecho, honran nuestras mayores tragedias al ofrecer un antídoto contra ellas. Detente y contempla los lirios, los cuervos (v. 24) o el amanecer. Cristo nos enseñó: «si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, […] ¿cuánto más a vosotros…?» (v. 28).

Ante el duelo y la pérdida, la perspectiva del mundo es insuficiente. Jesús nos anima a considerar a nuestro Dios creador, quien sostiene su audaz creación y nos cuida profundamente.

Reflexiona y ora

¿Cuándo fue la última vezque te detuviste para considerar el mundoque te rodea? ¿Qué notaste?

Dios consolador, que considerar tu mundo hermosoayude a aplacar mi sufrimiento.

Lunes 5 de enero

Oración compasiva

… lejos sea de mí que peque yo contra el Señor cesando derogar por vosotros… ( v. 23


La escritura de hoy: 1 Samuel 12:19-24 Dave Branon  escribe:

Una mujer estaba inusualmente nerviosa sentada en la silla del dentista. Las cargas familiares la preocupaban profundamente, y era evidente. Su dentista percibió su ansiedad y le preguntó qué sucedía. Su historia lo llevó a preguntarle: «¿Puedo orar por usted?». Cuando la higienista dental entró en la sala, también oró por la mujer. Después de dos oraciones y el posterior tratamiento dental, la mujer salió del consultorio sabiendo que la habían atendido realmente bien.

Orar por los demás es una de las mejores maneras de demostrar que nos importan, porque invocamos al recurso más grande que conocemos: nuestro Padre celestial, quien puede actuar en la vida de otros. En 1 Samuel 12, el profeta Samuel se enfrentó a las preocupaciones de un grupo de personas muy nerviosas (v. 19). Los israelitas habían pedido equivocadamente un rey y temían lo que les sucedería. El profeta les dijo: «no temáis» (v. 20) y les aseguró sobre la bondad de Dios con estas palabras: «lejos sea de mí que peque yo contra el Señor cesando de rogar por vosotros» (v. 23).

Nosotros también tenemos el llamado a orar por los demás, y el privilegio de hacerlo. A veces en silencio y otras en voz alta, honramos a Dios cuando intercedemos por quienes necesitan ayuda.

Reflexiona y ora

¿Cómo puedes orar con compasiónen este momento? ¿Qué significará para otrossaber que estás orando por ellos?

Dios, gracias porquela oración del justo puede mucho.Que sea esa clase de persona.

Martes 6 de enero

Buscando al niño Cristo

… postrándose, lo adoraron… ( v. 11


La escritura de hoy: Mateo 2:1-2, 7-12 Patricia Raybon  escribe:

Cuando el profesor Peter Turchi ve un mapa, busca la aventura que contiene. «Pedir un mapa —afirma— es decir: “Cuéntame una historia”». Me aferré a esa idea cuando me preparaba para enseñar una clase de escuela dominical en Navidad sobre la fe de los sabios. Descubrí que los magos viajaron unos 1.450 kilómetros para encontrar al niño Cristo. No hallaron a un recién nacido en un pesebre, sino a un niño que vivía con sus padres en una casa. ¿Cómo reaccionaron después de un viaje tan largo? «Postrándose, lo adoraron» (Mateo 2:11).

Su travesía nos invitó a mí y a mis alumnos a buscar a Cristo más profundamente. La Escritura dice que cuando los magos llegaron a Jerusalén, preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle» (v. 2).

Ni la distancia, ni el peligro ni los retrasos impidieron su adoración. La exigencia mortífera de Herodes fue irónica: «id allá y averiguad con diligencia acerca del niño» (v. 8). Nadie había averiguado sobre Jesús con más diligencia que los magos.

Podemos seguir su ejemplo buscando a Cristo con la misma dedicación. Y entonces, al adorarlo, esperar que nuestro Padre celestial nos hable al corazón y nos guíe a dejar los caminos antiguos y llevarnos a nuevas sendas con Él.

Reflexiona y ora

¿Cómo puedes buscar a Cristo este nuevo año?¿Cómo puedes adorarlo?

Padre, ayúdame a buscara tu Hijo Jesús.

Miércoles 7 de enero

Las guerras de los huesos

Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismosentir en el Señor ( v. 2


La escritura de hoy: Filipenses 4:1-3 Bill Crowder  escribe:

En el oeste de los Estados Unidos, a finales del siglo xix, la búsqueda de huesos de dinosaurios dio lugar a las Guerras de los huesos, en las que dos paleontólogos batallaron por hacer el hallazgo más histórico. Un escritor relató cómo ambos «usaron métodos deshonestos para tratar de superar al otro en el campo, recurriendo al soborno, el robo y la destrucción de huesos». Señaló que, al tratar de arruinar el trabajo del otro, terminaron destruyendo sus reputaciones.

El conflicto y la competencia son inevitables en nuestro mundo roto. La manera en que elegimos involucrarnos en esos conflictos revela lo que hay en nuestro corazón. Pablo se enteró de un desacuerdo entre dos mujeres en la iglesia de Filipos, y escribió: «Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor». Y le pidió a un compañero: «te ruego también a ti […] que ayudes a estas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio» (Filipenses 4:2-3).

Cuando nos encontramos en desacuerdo con otros creyentes en Jesús, necesitamos la ayuda del Espíritu. Al someternos a su obra en nuestro corazón, Él nos ayudará a reflejar el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23). Experimentaremos sanidad y paz; aunque no se trate de nuestra propia reputación, sino de la reputación de Cristo y el evangelio.

Reflexiona y ora

¿Qué conflictos enfrentas hoy?¿Cómo puede la paz del Espírituayudarte a resolverlos?

Padre, dame sabiduríapara traer unidad.

Jueves 8 de enero

Pequeño y poderoso

Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos? ( v. 9


La escritura de hoy: Juan 6:5-15 Winn Collier  escribe:

El 9 de diciembre de 1987, una ardilla mordisqueó un cable eléctrico en Connecticut, y el vasto engranaje financiero del NASDAQ se apagó. Algunas de las corporaciones más grandes del mundo quedaron paralizadas durante casi una hora y media. Todo por culpa de un peludo roedor tenaz.

Las Escrituras narran muchas historias sobre algo o alguien pequeño que genera un gran impacto. Pero Dios puede convertir lo insignificante en algo poderoso. Juan relata cómo Jesús alimentó a una multitud hambrienta (cinco mil hombres, probablemente quince mil incluyendo mujeres y niños) cuando un muchacho entregó su pequeño almuerzo: «cinco panes […] y dos pececillos» (Juan 6:9). El Antiguo Testamento describe cómo el joven pastor David confió en Dios y mató a un gigante (1 Samuel 17). Y Cristo repitió con insistencia que el reino de Dios es como un grano de mostaza, «la más pequeña de todas las semillas» (Mateo 13:32).

Al reflexionar sobre las complejas crisis mundiales y las desconcertantes preocupaciones en nuestras comunidades y familias, podemos ser tentados a creer que nuestros esfuerzos aparentemente pequeños carecen de poder. Pero las Escrituras nos llaman a actuar con confianza, sabiendo que, con la ayuda Dios, lo pequeño puede volverse poderoso (Juan 6:10-12).

Reflexiona y ora

¿Dónde te sientes pequeño o sin poder?¿Cómo sientes que Dios te invitaa entregarle tu pequeñez?

Dios, recuérdameque, contigo, lo pequeñose vuelve poderoso.

Viernes 9 de enero

El futuro que Dios está preparando

No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas ( v. 18


La escritura de hoy: Isaías 43:16-21 Marvin Williams  escribe:

Vivimos en un mundo donde internet no olvida nada: cada foto y publicación parecen almacenarse para siempre. Pero un importante motor de búsqueda introdujo una función de privacidad que permite que los usuarios soliciten la eliminación de datos personales. Aunque no borra la información por completo, reduce su visibilidad, dando a las personas una sensación de control sobre sus registros digitales.

Esta idea de «borrar» el pasado evoca las palabras del profeta en Isaías 43:18-19. Dios dijo: «No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva». Esto se le dijo a Israel durante su exilio en Babilonia, un período de profunda desesperación y anhelo de restauración. Le ordenó que no se enfocara en sus fracasos del pasado ni en el dolor del cautiverio, sino que mirara hacia la obra nueva que Él estaba por hacer: su liberación y regreso a la tierra prometida. Dios no solo borraba el pasado; abría camino a un futuro lleno de esperanza (v. 19).

En lugar de estancarnos en nuestros errores o remordimientos, confiemos en que Dios ha «borrado» nuestros pecados y vergüenza del pasado. Por el sacrificio de Jesús (Hebreos 10:10), no se acuerda más de eso (Isaías 43:25), y nos impulsa hacia el futuro que está preparando.

Reflexiona y ora

¿Por qué es tan difícil soltar el pasado?¿Cómo podrías confiar más en Diospara un nuevo comienzo?

Dios, ayúdamea decir adiós a mi pasado.

Sábado 10 de enero

Hoy es precioso

… no sabéis lo que será mañana… ( v. 14


La escritura de hoy: Santiago 4:13-17 Kirsten Holmberg  escribe:

El coleccionista vietnamita Pham rescató veinte relojes de iglesias de toda Europa, muchos de los cuales habían sido reemplazados por versiones electrónicas. Uno de ellos, fabricado en Italia, data de 1750 y, sorprendentemente, aún mantiene la hora con precisión. Pham disfruta restaurando y preservando esas piezas; le recuerdan lo precioso que es el tiempo y saborear cada momento.

En Santiago 4, el escritor animó a sus lectores a reconocer el valor inapreciable del tiempo. Les recordó que sus vidas son como «neblina que se aparece por un poco de tiempo» (Santiago 4:14), y advirtió sobre hacer planes sin consultar a Dios: «Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos» (v. 13). En lugar de atreverse a pasarlo por alto en cuanto al momento y el éxito de sus emprendimientos, les recuerda que «no [saben] lo que será mañana» (v. 14). Diseñar nuestros logros es arrogante si dejamos a Dios fuera del cuadro.

Cuando reconocemos la brevedad de nuestras vidas, podemos planear el futuro con menos rigidez y abrazar mejor el presente. Al vivir y trabajar según el diseño y el propósito de Dios, podemos confiarle humildemente nuestro futuro y saborear cada día como el regalo que realmente es… sin importar lo que depare.

Reflexiona y ora

¿Cuándo dejaste a Dios fuera tus planes?¿Cómo puedes abrazarel hoy como el regalo que es?

Dios, gracias por regalarmeel hoy. Te entregomi futuro.

Domingo 11 de enero

Dar gracias a Dios por sus regalos

… ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná ( v. 6 lbla


La escritura de hoy: Números 11:1-2, 4-11 Karen Huang  escribe:

El anciano pasó mucho tiempo observando mochilas infantiles en la tienda. Me dijo: «Es el cumpleaños de mi nieta. Espero que le guste mi regalo». Sostenía emocionado una mochila rosa con el diseño de un personaje de dibujos animados.

Más tarde, en un restaurante, lo vi junto a una niña y sus padres. Cuando ella abrió el regalo, exclamó: «¡No me gusta este personaje! ¡Y odio el rosa!». Sus padres la hicieron disculparse, pero ella siguió quejándose. Se me rompió el corazón por su abuelo.

Me recordó cómo reacciono a veces ante los regalos de Dios. Me quejo porque quiero algo diferente, sin ver el milagro delante de mí: que Dios mismo, en su amor, me ha dado algo a mí. Los israelitas se comportaron igual. Dios había cumplido su promesa: «os haré llover pan del cielo» (Éxodo 16:4). Su provisión en el desierto estaba garantizada: «cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él» (Números 11:9). Pero, en lugar de agradecer, se quejaron: «Nada hay para nuestros ojos excepto este maná» (v. 6 lbla). En lugar de pedirle humildemente otro alimento, se quejaron de su regalo.

Todavía recuerdo la mirada triste en los ojos de aquel abuelo. Me hizo pensar en cómo debe sentirse nuestro Padre celestial cuando nos quejamos. Seamos agradecidos por los regalos que nos da.

Reflexiona y ora

¿De qué bendicioneste has quejado? ¿Cómo puedesdar gracias a Dios por ellas?

Padre, perdón por quejarme.